From Crippled Human, 1 Week ago, written in Plain Text.
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  1. Los juegos del hambre sinsajo parte 2 pdf
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  79. Y en el terreno amoroso, ¿acabará eligiendo Katniss al atractivo Gale o al tierno aunque dañado mentalmente Peeta? Katniss, acompañada por un grupo de sus mejores amigos, que incluye a Gale Liam Hemsworth , Finnick Sam Claflin y Peeta Josh Hutcherson , emprende una misión con la unidad del Distrito 13, en la que arriesgan sus vidas para liberar a los ciudadanos de Panem y orquestan un intento de asesinato del presidente Snow, cada vez más obsesionado con destruirla. Nuestras manos se encuentran la una a la otra, aferrándonos a una parte del Distrito 12 que Snow de algún modo no ha podido destruir.
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  81. It's up to Percy and his friends to find out what happened. Me alimento de su integridad, de la firmeza de su cuerpo y de su mente.
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  83. pelis24 - Pero eso no puede durar para siempre.
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  85. ¿Los aviones del Capitolio están apresurándose para hacernos estallar en el cielo? Mientras viajamos sobre el Distrito 12, busco ansiosamente alguna señal de ataque, pero nada nos sigue. Después de varios minutos, cuando oigo una conversación entre Plutarch y el piloto confirmando que el espacio aéreo está libre, comienzo a relajarme un poco. Lo miro a los ojos y veo mi propia pena reflejada en ellos. Nuestras manos se encuentran la una a la otra, aferrándonos a una parte del Distrito 12 que Snow de algún modo no ha podido destruir. Nos sentamos en silencio durante el resto del viaje al 13, que sólo toma aproximadamente cuarenta y cinco minutos. El mero viaje de una semana a pie. Bonnie y Twill, las refugiadas del Distrito 8 con las que me encontré en el bosque el invierno pasado, no estaban tan alejadas de su destino después de todo. Aunque ellas aparentemente no lo lograron. Cuando pregunté por ellas en el 13, nadie pareció saber de quién hablaba. Murieron en el bosque, supongo. Desde el aire, el Distrito 13 se veía casi tan alegre como el 12. Los escombros no estaban ardiendo, de la forma en que el Capitolio lo muestra en televisión, pero casi no hay señales de vida en la superficie. En los setenta y cinco años que pasaron desde los Días Oscuros —cuando se dijo que el Distrito 13 había sido arrasado en la guerra entre el Capitolio y los Distritos— casi todas las nuevas construcciones se han hecho debajo de la superficie de la tierra. Ya antes había una importante instalación subterránea aquí, desarrollada a través de los siglos para ser un refugio clandestino para los líderes del gobierno en los tiempos de guerra, o como un último recurso para la humanidad si la vida en la superficie llegaba a ser imposible. Pero, más importante que eso para las personas del 13, fue el centro del programa de desarrollo de armas nucleares del Capitolio. Durante los Días Oscuros, los rebeldes del 13 tomaron el control de las fuerzas del gobierno, apuntando sus misiles nucleares hacia el Capitolio, y entonces negociaron un trato: El Distrito 13 aparentaría estar muerto a cambio de que los dejaran solos. El Capitolio tenía otro arsenal nuclear en el oeste, pero no podría atacar al 13 sin obtener cierta venganza a cambio. Entonces se vio forzado a aceptar el trato del 13. El Capitolio derribó los restos visibles del distrito y cortó todos los accesos del exterior. Quizás los líderes del Capitolio pensaron que, sin ayuda del exterior, el Distrito 13 moriría alejado del mundo. Y casi lo hizo durante unas pocas veces, pero siempre logró salvarse debido a compartir estrictamente sus recursos, a su ardua disciplina, y a una vigilancia constante contra más ataques del Capitolio. Ahora los ciudadanos viven casi exclusivamente en las instalaciones subterráneas. Puedes ir afuera para hacer ejercicio y absorber algo de luz del sol, pero sólo en tiempos muy específicos en tu horario. No puedes alterar tu horario. Cada mañana, se supone que debes colocar tu brazo derecho en un aparato en la pared, que te tatúa dentro del antebrazo con tu horario del día en una tinta enfermamente púrpura. La tinta es imborrable hasta las 22:00--Ducha. Entonces es cuando lo que sea que la hace resistente al agua deja de funcionar, y todo el horario se desvanece. Al principio, cuando estuve tan enferma en el hospital, podía evitar ser impresa. Pero una vez que me cambié al Compartimiento 307 con mi madre y mi hermana, se suponía que tenía que seguir con el programa. Aunque, excepto por aparecerme para las comidas, ignoro mayormente las palabras en mi brazo. Sólo vuelvo a nuestro compartimiento o vago alrededor del 13 o duermo en algún lugar oculto. Un conducto de aire abandonado. Detrás de las tuberías de agua en la sala de lavados. Hay un armario en el Centro Educacional que es genial porque nadie jamás parece necesitar suministros escolares. Son tan frugales con las cosas aquí, que el desperdicio es prácticamente una actividad criminal. Afortunadamente, las personas del 12 nunca han sido de desperdiciar. Pero una vez vi a Fulvia Cardew romper una hoja de papel con sólo un par de palabras escritas en ella, y uno pensaría que había asesinado a alguien por las miradas que recibió. Su cara se volvió rojo tomate, haciendo que las flores plateadas tatuadas en sus mejillas rellenitas se volvieran aún más visibles. El mismo retrato del exceso. No sé por cuánto tiempo podré salirme con la mía con mi total indiferencia a la precisión de relojería de asistencias requeridas por mis anfitriones. En este momento, me dejan hacerlo sólo porque estoy clasificada como mentalmente desorientada —lo dice justo aquí, en mi plástica pulsera médica—, y todos tienen que tolerar mis paseos. Pero eso no puede durar para siempre. Como tampoco lo hará su paciencia con el asunto del Sinsajo. Desde la pista de aterrizaje, Gale y yo bajamos a través de una serie de escaleras hasta el Compartimiento 307. Podríamos tomar el elevador, sólo que me recuerda demasiado al que me elevó hacia la arena. Tengo problemas ajustándome a estar tanto bajo la tierra. Pero después del encuentro surrealista con la rosa, por primera vez el descender me hace sentir más segura. Entonces respiro hondo y abro la puerta. Mi madre y mi hermana están en casa para las 18:00--Reflección, media hora de tiempo de inactividad antes de la cena. Veo la preocupación en sus caras mientras intentan medir mi estado emocional. Antes de que puedan preguntarme algo, vacío mi bolsa, y se convierte en 18:00--Adoración del gato. Prim sólo se sienta en el piso, llorando y meciendo a ese horrible de Buttercup, quien interrumpe su ronroneo sólo para dar un silbido ocasional en mi dirección. Me da un vistazo especialmente engreído cuando Prim ata la cinta azul alrededor de su cuello. Mi madre abraza la foto de su boda apretadamente contra su pecho y entonces la coloca junto con el libro de plantas, en nuestra cómoda suministrada por el gobierno. Cuelgo la chaqueta de mi padre en el respaldo de una silla. Por un momento, el lugar casi parece nuestro hogar. Entonces pienso que el viaje al Distrito 12 no fue un total desperdicio. Nos dirigimos abajo hacia el comedor para las 18:30--Cena cuando el comunicuff de Gale comienza a pitar. Se parece a un reloj demasiado grande, pero recibe mensajes de texto. Ser otorgado con un comunicuff es un privilegio especial que es reservado para esas personas importantes a la causa, un estatus que Gale alcanzó a través de su rescate de los ciudadanos del 12. Arrastrando mis pies unos pocos pasos detrás de Gale, trato de recomponerme antes de ser arrojada a lo que seguro va a ser otra sesión implacable del Sinsajo. Permanezco de pie en el umbral del Centro de Mando, el cuarto de reuniones de alta tecnología del Concilio de guerra, completo con paredes computarizadas parlanchinas, mapas electrónicos que muestran los movimientos de las tropas en varios distritos, y una mesa rectangular gigante con tableros de control que se supone que no debo tocar. Pero nadie advierte mi presencia, porque están reunidos ante una pantalla de televisión en el extremo distante del cuarto que muestra la transmisión del Capitolio durante las veinticuatro horas del día. Pienso que quizás puedo escabullirse cuando Plutarch, cuya amplia espalda había estado bloqueando la televisión, me ve y me hace señas rápidamente para que me una a ellos. Me acerco de mala gana, tratando de imaginarme cómo podría llegar a interesarme eso. Es siempre lo mismo. Imágenes de la Guerra. Grabaciones del bombardeo al Distrito 12. Un mensaje siniestro del Presidente Snow. Así que es casi entretenido ver a Caesar Flickerman, el eterno anfitrión de los Juegos del Hambre, con su cara pintada y su traje brillante, preparado para dar una entrevista. Hasta que la cámara se hace hacia atrás y veo que su invitado es Peeta. Un sonido escapa de mi boca. La misma combinación de boqueada y gemido que viene luego de estar sumergida en el agua, privada de oxígeno hasta llegar a un punto de dolor. Aparto a las personas hacia un lado hasta que estoy delante de él, con mi mano descansando en la pantalla. Busco en sus ojos cualquier signo de herida, cualquier reflejo de la angustia del tormento. Peeta parece sano hasta un punto de vigor. Su piel resplandece, perfecta, en esa forma de pulido-de-cuerpo-completo. Su expresión está compuesta, seria. Yo no logro conciliar esta imagen con el azotado, sangrante chico que acecha mis sueños. Sí, otras personas tenían planes, pienso. ¿Peeta lo averiguó entonces, cómo los rebeldes nos utilizaron como peones? ¿Cómo mi rescate fue arreglado desde el principio? Y, por último, ¿cómo nuestro mentor, Haymitch Abernathy, nos traicionó a ambos por una causa por la cual fingía no tener ningún interés? En el silencio que sigue, advierto las líneas que se han formado entre las cejas de Peeta. Lo averiguó, o alguien se lo ha dicho. Pero el Capitolio no lo ha matado, ni siquiera lo ha castigado aún. En este momento, eso excede mis más grandes esperanzas. Me alimento de su integridad, de la firmeza de su cuerpo y de su mente. Corre a través de mí como el morphling que me dieron en el hospital, embotando el dolor de las últimas semanas. Peeta asiente pero se toma su tiempo antes de hablar. Era como ser un insecto atrapado debajo de un tazón lleno de aire caliente. Y todo a tu alrededor sólo hay selva... Ese reloj gigante contando los segundos que te quedan de vida. Cada hora promete algún nuevo horror. Tienes que imaginarte que en los pasados dos días, dieciséis personas han muerto, algunos de ellos defendiéndote. Por la forma en que avanzan las cosas, las últimas ocho estarán muertas por la mañana. Y tu plan es que no serás tú. Todas las personas y las cosas que amaste o por las que tuviste interés casi dejan de existir. El cielo rosa y los monstruos en la selva y los tributos que quieren tu sangre se convierten en tu realidad, en lo único que importa. Tan malo como te hace sentir, tendrás que asesinar, porque en la arena, tú sólo consigues un deseo. Y es muy costoso. Y esa anoche, sí, mi deseo fue salvar a Katniss. Pero aún sin saber acerca de los rebeldes, algo no se sentía bien. Todo era demasiado complicado. Me encontré arrepintiéndome de no haber huido con ella más temprano ese día, como ella lo había sugerido. Pero ya no podíamos irnos en ese punto. Pero no podía discutir con Beetee sin indicar que estábamos a punto de romper la alianza. Cuando ese alambre fue cortado, todo simplemente enloqueció. Sólo puedo recordar partes de lo que sucedió. Viendo a Brutus asesinar a Chaff. Matar a Brutus yo mismo. Sé que ella gritaba mi nombre. Entonces el rayo cayó sobre el árbol, y el campo de fuerza alrededor de la arena... Peeta se pone de pie, inclinándose sobre la cara de Caesar, con sus manos apoyadas en los brazos de la silla de su entrevistador. ¿Y formaba parte de su plan que Johanna casi la matara? ¿Que esa descarga eléctrica la paralizara? ¿Provocar el bombardeo sobre el Distrito 12? ¡Ella no lo sabía, Caesar! ¡Ninguno de nosotros sabía nada más que teníamos que luchar por mantenernos vivos el uno al otro vivo! Yo no he visto Haymitch desde que lo ataqué en el hovercraft, dejándole largas marcas de uñas a lo largo de su cara. Sé que ha sido duro para él aquí. El Distrito 13 prohíbe estrictamente cualquier producción o consumo de bebidas intoxicantes, e incluso el alcohol que se usa en el hospital es mantenido bajo candado. Finalmente, Haymitch es forzado hacia la sobriedad, sin ningún escondite secreto ni bebidas caseras para aliviar su transición. Lo han aislado hasta que alcance la sobriedad, considerando que no es apto para presentarse públicamente. Debe ser intolerable, pero perdí toda mi simpatía hacia Haymitch cuando me di cuenta de cómo nos había engañado. Espero que esté mirando la transmisión del Capitolio ahora, para que pueda ver que Peeta lo ha rechazado también. Deseo que todos los que estén mirando —tanto los del Capitolio como los del lado rebelde— se detengan por sólo un momento y piensen acerca de lo que esta guerra podría significar. Para todos los seres humanos. Nosotros casi nos extinguimos por luchar unos contra otros antes. Ahora somos aún menos que entonces. Nuestras condiciones son más frágiles. ¿Es esto realmente lo que queremos lograr? En las esperanzas de... ¿De que alguna especie decente heredará los restos humeantes de la Tierra? Una música comienza, y entonces hay una mujer que lee una lista de escaseces esperadas en el Capitolio: fruta fresca, baterías solares, jabón. La miro con absorción inusitada, porque sé que todos esperarán mi reacción a la entrevista. Pero no hay forma en que pueda procesar todo tan rápidamente: la alegría de ver a Peeta sano y salvo, su defensa de mi inocencia por colaborar con los rebeldes, y su complicidad innegable con el Capitolio ahora que ha convocado un alto al fuego. Ah, lo hizo sonar como si estuviera condenando a ambos lados en la guerra. Pero, en este momento, con victorias sólo secundarias de los rebeldes, un alto al fuego sólo podría tener como resultado un regreso a nuestro estatus anterior. O a uno peor. Detrás de mí, puedo oír las acusaciones contra Peeta elevándose. Ya que no puedo unirme a la atrocidad de los rebeldes ni contradecirla, decido que lo mejor es irme. Cuando llego a la puerta, la voz de Coin se eleva sobre las otras. Uno de los hombres de Coin coloca una mano en mi brazo. No es un movimiento agresivo, en realidad, pero después de la arena reacciono defensivamente a cualquier toque no familiar. Doy un tirón en mi brazo para liberarme y salgo corriendo por los pasillos. Detrás de mí, llegan sonidos de una riña, pero no me detengo. Mi mente hace un rápido inventario de mis pequeños escondites, y termino en el armario de suministros, acurrucada contra un cajón de tiza. Esta es una de las pocas cosas buenas que tiene el Distrito 13. Tener a Gale nuevamente. Ya sin la presión del casamiento arreglado por el Capitolio entre Peeta y yo, hemos logrado recuperar nuestra amistad. Él no lo empuja más que eso, intentando besarme o hablar de amor. O bien porque he estado demasiado enferma, o está dispuesto a darme algo de espacio, o porque sabe que es simplemente demasiado cruel sabiendo que Peeta está en las manos del Capitolio. Sea como sea, tengo a alguien a quien contarle mis secretos otra vez. Tal vez es porque aún tengo las cenizas de mi propio distrito en mis zapatos, pero por primera vez, le doy a las personas del 13 algo que me he negado a darles hasta ahora: crédito. Por permanecer vivos contra todas las probabilidades. Sus primeros años deben haber sido terribles, apiñados en las cámaras subterráneas después que su ciudad fuera bombardeada hasta convertirla en polvo. Su población diezmó, sin ningún aliado posible al que pedir ayuda. Durante los últimos setenta y cinco años, han aprendido a ser autosuficientes, convirtiendo a sus ciudadanos en un ejército, y construyendo una nueva sociedad con la ayuda de nadie. Serían aún más poderosos si esa epidemia de viruela no hubiera acabado con su natalidad y los hubiera vuelto tan desesperados por conseguir una nueva fuente de genes y criadores. Quizá son militaristas, excesivamente programados, y escasos de sentido del humor. Y dispuestos a acabar con el Capitolio. La expresión de Gale se oscurece. La mayor parte de los rebeldes desestimarán lo que dijo inmediatamente, por supuesto. Pero hay distritos en donde la resistencia es más inestable. El alto al fuego es claramente idea del Presidente Snow. Pero suena tan razonable saliendo de la boca de Peeta. Pero yo supongo que hizo algún tipo de trato para protegerte. Presentaría la idea del alto de fuego si Snow le permitiera mostrarte como una confundida chica embarazada que no tenía la menor idea de lo que pasaba cuando fue raptada por los rebeldes. De esta manera, si los Distritos pierden, todavía habrá una posibilidad de indulgencia para ti. Si tú le sigues el juego. Katniss… él aún intenta mantenerte con vida. Y entonces lo comprendo. Los Juegos aún continúan. Hemos dejado la arena, pero como Peeta y yo no fuimos asesinados, su último deseo de salvar mi vida todavía se mantiene. Su idea es darme un bajo perfil, manteniéndome segura y encarcelada, mientras los Juegos de Guerra se desarrollan fuera. Entonces, ninguna de las partes tendrá realmente una causa justa para matarme. Muchas imágenes destellan en mi mente: la lanza penetrando el cuerpo de Rue en la arena, Gale colgando inconsciente del poste de azotes, los restos regados de cadáveres en lo que solía ser mi hogar. Mientras mi sangre comienza a hervir, recuerdo otras cosas. Mi primer vislumbre de un levantamiento en el Distrito 8. Los vencedores tomándose de las manos la noche antes del Quarter Quell. Y cómo no fue un accidente el que yo disparara esa flecha al campo de fuerza en la arena. Cuánto deseaba que se clavara en lo más profundo del corazón de mi enemigo.
  86. Pero después del encuentro surrealista con la una, por primera vez el descender me hace sentir más segura. Su expresión está compuesta, seria. Pero una vez que me cambié al Compartimiento 307 con mi madre y mi hermana, se suponía que tenía que seguir con el programa. Entonces pienso que el viaje al Distrito 12 no fue un sincere desperdicio. El rodaje terminó en Atlanta el 5 de Junio de 2015. Esa noche, Gale y Peeta discuten por su triángulo amoroso, con Gale afirmando que piensa que Peeta la había conquistado, pero Peeta piensa que Gale tiene oportunidades. Cada nio, tambin, expresa y recibe xi a travs de uno de los cinco estilos de comunicacin diferentes. Rodaje La producción de la película comenzó el 16 de septiembre en Boston, Atlanta y Los Ángeles. Ese reloj gigante contando los segundos que te quedan de vida. Utilizan un mapa holográfico llamado Holo para evadir Vainas, creadas por los Custodes. Sea como sea, tengo a alguien a quien contarle mis secretos otra vez. La expresión de Gale se oscurece.
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